Animador Laudato Si´

Víctor Cid.

Nacido en Linares, ciudad minera de la provincia de Jaén que se encuentra entre Sierra Morena y el valle del Guadalquivir.

Montañero, naturalista, y animador Laudato Si’ desde el 2017. Nombrado por el Movimiento Laudato Si‘ en 2018, coordinador de animadores Laudato Si´de España.

“Lo que siento cuando estoy rodeado de la naturaleza no se puede expresar con palabras. La vida verdadera sucede en un momento, cuando estamos solos, pensando, sintiendo, siendo conscientes de nosotros mismos. La vida verdadera acontece en el agua, en los bosques, rodeados del paisaje que nos recuerda quiénes somos. Me encuentro con Dios cada vez que voy al campo. Le reconozco en los animales, en los ríos, en las plantas, en el entorno…”

Víctor Cid

El Movimiento Laudato Si‘ viene promoviendo, “Los Programas para Animadores  Laudato Si’” donde aprenderán a promocionar el mensaje del Papa y ponerlo en acción en sus comunidades locales, ya sea en la parroquia, escuela, congregación religiosa, grupo laico, organización juvenil, centro de retiro, grupo estudiantil u otros.

¿Quiénes somos los  animador Laudato Sí?

Los animadores Laudato Si´, no somos expertos de ningún tipo.  Somos personas entusiastas e interesadas ​​de TODAS las edades, caminos de la vida y antecedentes para traer la Laudato Si´ a la vida. La crisis ambiental afecta a todos y requiere que todos tomemos medidas.

Cristianos de todo el mundo, estamos rezando y cuidando la creación. Esto es el “Tiempo de la Creación” celebrado por iglesias Cristianas a nivel global.

Estamos unidos por un solo propósito: proteger la Tierra, nuestra “Casa Común”, como nos invita el Papa con su encíclica Laudato Si`. Cada uno de nosotros estamos compartiendo nuestras historias con el mundo.

“Hemos crecido pensando que éramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla. La violencia que hay en el corazón humano, herido por el pecado, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes. Por eso, entre los pobres más abandonados y maltratados, está nuestra oprimida y devastada tierra, que «gime y sufre dolores de parto» (Rm 8,22). Olvidamos que nosotros mismos somos tierra (cf. Gn 2,7). Nuestro propio cuerpo está constituido por los elementos del planeta, su aire es el que nos da el aliento y su agua nos vivifica y restaura”.

Laudato Si´2

Trabajar con el desafío de proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral…

¿Cómo es posible que se pretenda construir un futuro mejor sin pensar en la crisis ambiental y en el sufrimientos de los excluidos?

El deterioro medioambiental  afecta a los más pobres: personas sin hogar, inmigrantes, barrios pobres, enfermos, campesinado sin tierra, comunidades aborígenes, entre otros.

La pobreza y la condición de los pobres y excluidos esta inexorablemente conectada a la crisis ecológica y deben ser incluidas estas personas en el diálogo sobre el modo en el que estamos construyendo el futuro de nuestro planeta. La relación entre los pobres y la fragilidad del planeta, con la convicción de que todo en el mundo está conectado.

 “Cuando no se reconoce el valor de un pobre, de un embrión humano, de una persona con discapacidad; difícilmente podremos escuchar los gritos de la naturaleza”

Laudato Si´117

Estamos llamados al trabajo desde nuestra creación. El trabajo es una necesidad, parte del sentido de la vida en esta tierra, camino de maduración, de desarrollo humano y de realización personal.

¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan?

Está en juego  nuestra propia dignidad. Somos nosotros los primeros interesados en dejar un planeta habitable para la humanidad que nos sucederá.

Tenemos el deber de cuidar la creación con pequeñas acciones cotidianas, y es maravilloso que la educación ambiental sea capaz de motivarlas hasta conformar un estilo de vida. La educación en la responsabilidad ambiental puede alentar diversos comportamientos que tienen una incidencia directa e importante en el cuidado del  medio ambiente.

¿Qué podemos hacer?

  • Conocer, proteger y conservar  el medio ambiente, como nuestra “casa común».
  • Promover una ecología integral.
  • Promover la educación en la responsabilidad ambiental.
  • Promover el acercamiento a Dios a través de su obra: la Naturaleza 
  • Salidas a la naturaleza, para descubrir  conocer,  proteger y conservar  la Casa Común.

Dios, que nos convoca a la entrega generosa y a darlo todo, nos ofrece las fuerzas y la luz que necesitamos para salir adelante. En el corazón de este mundo sigue presente el Señor de la vida que nos ama tanto. Él no nos abandona, no nos deja solos, porque se ha unido definitivamente a nuestra tierra, y su amor siempre nos lleva a encontrar nuevos caminos. Alabado sea

Laudato Si´ 245

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