Nuestro delegado

Francisco Guerrero

Biólogo de profesión y amante de la naturaleza. Soy muy consciente de la importancia que la conservación y un uso racional/sostenible de la naturaleza tiene para la sociedad actual, poniendo todo mi empeño en inculcar esas ideas. Para el caso de la comunidad cristiana, la publicación en 2015 de la encíclica «Laudato si’, mi’ Signore» supuso un giro en la visión que la iglesia católica tenía de la relación entre los seres humanos y nuestra casa común.

Este texto ha supuesto un punto de inicio que ha permitido mostrar a los cristianos nuestra responsabilidad en la situación de “cambio global” en la que vivimos y por ende en la importancia de un comportamiento más austero, que favorezca el desarrollo sostenible, como paso fundamental en la conservación de nuestro planeta y de nuestra propia supervivencia como especie.